Posturología integradora

¿Qué es posturología integradora?

La postura estática está regulada por un sistema de feedback muy compleja que obtiene información del medio interno y externo y la envía al cerebro (Sistema nervioso central), en el que se elabora la respuesta para que las cadenas musculares tengan la misma tensión o tono muscular en ambos lados, para así poder mantener el cuerpo erecto, de tal modo que todos sus órganos y sistemas funcionen bien, equilibrados y relacionados entre ellos.

Para recibir y enviar esta información al SNC existen una serie de receptores propioceptivos. Los más importantes son los del pie, los ojos, la epidermis, los músculos y el sistema vestibular.

El sistema masticatorio no es un verdadero receptor postural, pero sí un alterador de la postura. Cuando la mandíbula, único hueso de este sistema que tiene una gran capacidad de movimiento y de adaptación y cambio, altera su posición, instaura un desequilibrio local que provocará un apretamiento involuntario de los dientes (bruxismo), hiperactividad muscular craneo-cabeza y el cuello, y pérdida de la convergencia del ojo, que es un receptor postural primordial, y por tanto alterará la postura estática del cuerpo. Es por ello, que cuando se cambia algo de la boca es muy importante no alterar la posición de equilibrio mandibular, por este motivo no hay que mirar sólo los arcos dentarios.

Por lo tanto, como vemos, el control de la postura de nuestro cuerpo no depende exclusivamente de los músculos, ni del sistema neurovegetativo que los regula, ni tampoco del estado de la columna vertebral. Existen otros sistemas que controlan a distancia del equilibrio postural, como el pie, los ojos, el oido interno… Además, la boca sin ser un controlador de la postura puede llegar a perturbar en caso de producirse problemas de oclusión.

A la vegada el bon funcionament de tots els sistemes depèn de una bona regulació a nivell energètic, bioquímico, estructural y psíquico de cada persona.